La nostalgia silenciosa
- Josan el alquimista de la noche
- 29 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Hay emociones que no llegan con estruendo. No avisan. No piden permiso.
Simplemente, aparecen y se quedan, como una bruma suave que envuelve el día.
La nostalgia es una de ellas. No siempre duele, pero pesa. Y muchas veces no sabemos de dónde viene.
Quizá hoy te has sorprendido recordando momentos pasados sin buscarlos: una etapa de tu vida, una versión de ti más ligera, un tiempo en el que sentías que todo tenía más sentido… o al menos más ilusión.
La nostalgia no es vivir en el pasado. Es una emoción que surge cuando algo dentro de ti necesita ser reconocido.
A menudo aparece cuando has avanzado mucho, cuando has sido fuerte, cuando has sostenido más de lo que imaginabas posible.
En algún punto del camino, aprendiste a seguir adelante sin mirar demasiado hacia dentro. Y funcionó. Hasta que el alma pidió una pausa.
La nostalgia no viene a decirte que antes era mejor. Viene a recordarte qué partes de ti se fueron quedando atrás mientras resolvías la vida.
Tal vez hoy no te falte nada concreto. Y aun así sientes un vacío suave, difícil de explicar. Como si algo no terminara de encajar.
Muchas personas intentan tapar esta emoción con actividad, distracciones o racionalizaciones. Pero cuando una emoción no es escuchada, se transforma. Se convierte en cansancio emocional, desmotivación o sensación de desconexión.
Reconocerla no significa quedarse atrapado en ella. Significa permitirle cumplir su función.
Cuando miras la nostalgia con honestidad, empieza a mostrarte información valiosa: qué necesitas ahora, qué has dejado de darte, qué parte de ti pide cuidado.
Las emociones no son un error. Son un lenguaje interno.
Y cuando aprendes a escucharlas, dejan de pesar tanto.
Hoy no necesitas resolver nada. Solo observarte con amabilidad.
Respira. Y pregúntate en silencio:
¿Qué parte de mí está pidiendo ser atendida ahora, y desde cuándo la estoy posponiendo?
A veces, el primer paso hacia el alivio no es hacer más, sino permitirte no hacerlo solo.




Comentarios