top of page

Lo que llega también es un regalo

Aprender a recibir sin resistencia


A veces pedimos una cosa y la vida responde de otra forma.

No porque no escuche, sino porque ve un poco más lejos.

El Día de Reyes suele traer expectativas. Pero también trae una invitación más profunda:aprender a recibir.

Recibir no siempre es fácil. Sobre todo cuando lo que llega no coincide con la imagen que habíamos construido.

Puede que esperases algo distinto:una respuesta, un cambio, una señal clara.

Y sin embargo, lo que llega es más sutil. Un movimiento interno. Una conversación inesperada. Una emoción que no sabías que seguía ahí.

Hay regalos que no se abren con las manos. Se abren con el corazón dispuesto.

A veces lo que llega incómoda, porque nos obliga a soltar ideas antiguas o a mirar partes de nosotros que evitábamos.

Pero no todo regalo es cómodo. Algunos vienen a recolocar.

Recibir no significa conformarse. Significa dejar de luchar contra lo que ya está presente.

Cuando bajas la resistencia, aparece el sentido.

Hoy no te preguntes si te han dado lo que pedías. Pregúntate:


¿Qué me está ofreciendo este momento para crecer, aunque no lo haya elegido?


Aceptar no es rendirse. Es comprender.

Y cuando comprendes, empiezas a recibir de verdad.

 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación*
bottom of page